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«Hoy quiero convertirme en gaviota despreocupada». Helena Rovira Moreno Helena Rovira Moreno
   
He de dejar mi casa una vez mas

¿Quién alcanza a conocer mi terror? Mi alma misma se viste de sonrisas, mis amigos no están, mis enemigos. , En cuanto a ellos, en su ignorancia me he escondido lejos. Pero me olvidé del viento, y éste me ha encontrado. En mi propia casa me ha encontrado, durmiendo en la quietud de la noche profunda. ¡Y ha golpeado las persianas y las ventanas para que le abriera y gritarme lo que tenía que decirme. Mas por miedo le he cerrado aun las puertas a cal y canto. Quizás la mañana, acudiendo en mi ayuda, con sus dedos de luz rosados abofeteara su rostro impertinente!
¡No subestimes la voz del viento, alma mía, cuando viene a arrojarte de tu casa, a desposeerte de la vida que tienes! ¡ Cuando el viento se ha aliado al recóndito deseo de tus enemigos para verte llorar, el viento y tus enemigos, oh alma desdichada, triunfarán de tus propios suspiros! .
… Así que hoy me he levantado y he corrido a encontrarme con el mar, donde mis lágrimas se evaporan como perlas salinas de líquida intrascendencia. He huido del viento deliberadamente también en el amanecer incandescente de este día desolado. Pero el viento ha permanecido en mi casa escribiendo su funesto mensaje en el jardín de las flores que cuido todas las tardes con esmero, en las ramas de los setos y la palmera…
Hoy hubiera preferido no volver del mar y convertirme en gaviota despreocupada. Hoy hubiera preferido no volver a casa, para no enfrentarme al hostil viento que se ha quedado a morar en ella esperando mi regreso, sí, porque como un otoño inesperado me ha recibido a la entrada, con mil flores muertas a mis pies y el escalón del umbral lleno de hojas caídas violentamente, en el preludio anticipado de lo que ha de sucederme, según complacerá a mis enemigos cuando sepan de mi suerte.
¿Quiénes son mis enemigos? ¡Mis amados de otro tiempo! ¡Aquellos que me pagaron con mentira, que cambiaron mis bondades por falsedad, a quienes entregué ingenuidad y me devolvieron robo! … Bueno, igual que se llevaron mi dinero, se llevarán ahora la satisfacción plena con que les colmará mi infortunio… Entonces me quedé solamente con mi soledad y las paredes protectoras de mi casa. Y ahora que he desestimado hace mucho la dañina amistad de la soledad, me quedo sin mi casa: ¡La que no me pudieron quitar ellos en su egoísmo, me la arrebata el viento, portavoz despiadado de este mundo injusto donde no hay clemencia, ni derechos! .
Me he pasado la vida buscando mi pequeño espacio en la tierra donde posar mis ilusiones, donde laborar mis inquietudes sin ninguna pretensión de ocupar el espacio de los demás, convencida de que todos los seres humanos tenemos cuando menos este normal derecho de disponer de nuestro lugar en la tierra maravillosa, que para ello hemos venido a existir.
¡Pues no, no es así! ¡Aunque el sol se levante cada mañana para todos y aunque la tierra se afane sin nuestra ayuda en proporcionar sustento, y los ciclos de las estaciones continúen sin nuestro permiso, así como cae la lluvia y todo lo riega o la nieve abastece los depósitos del agua, así es cierto que los hombres mismos han creado una estructura para la convivencia injusta y egoísta.
¡Alégrate, mi amor feliz de un tiempo pasado, sí, alégrate porque tu odio y tu venganza hoy podrán sentarse a la misma mesa donde se sirven los despojos de mi funesta suerte! ¡ Un banquete de placer seré para ti cuando comas mi desdicha y bebas mis lágrimas, en tanto tú, con mi dinero y mi cariño, te construiste tu propio refugio y salvaguardaste tus vanidades! … ¡Nunca te importé, nunca me quisiste! Sólo amaste de mí la seguridad que me robaste. Después de esto, no te importó precipitarme al abismo y abandonarme, aunque en ti y para ti di todo, hasta mi corazón completo, sí, el mismo del que te burlaste y fue el objeto de tu engaño…
Ya no te voy a desear mi misma suerte, ni tampoco para los nuevos brazos que te cobijen en la ignorancia de estar abrazando el egoísmo de tu persona. Tu propio vacío en los años de soledad callada te devorará, el martillo de tus propias falsedades será tu penitencia. Mi dinero no te aprovechará más que la ficticia calma de un cielo gris de otoño, no te servirá para comprar la voluntad del tiempo que te envejece sin que puedas escapar, ni de él te ocultarás en tu casa segura.
En cuanto a mí, ya no tengo mi casa ni espacio que me sirva de grato cobijo, la tranquilidad de mis días ha huido de mí por mucho tiempo. Pero me quedan todos mis amigos, a los que no he tenido que comprar con mentiras de mi persona, los que me dan su cariño sin disfrazar mi corazón con máscara de falsas apariencias. Yo soy una persona buena, pero no tú. El sueño no huye de mí por las noches, mi pasado no me tortura, no temo al silencio y al tiempo, no necesito vender mi cuerpo a las primeras monedas que me regalen, como tú haces, aunque tu comprador te desprecie. Tiernos cuidados tú no necesitas, te burlas aun del corazón enamorado y te ríes de sus promesas nobles. Tú sólo persigues efímera borrachera de placeres, tu deleite está en la lujuria del cuerpo, y te olvidas del alma que añora cariño. Tu sacrificio no está en la entrega, en derramar comprensión, en luchar batallas donde muere uno para que viva el ser amado. Antes bien, tú exiges muerte y resignación, aunque tú misma no estés dispuesta a sacrificios sin recompensas.
Cuando yo triunfaba ante el mundo, era tu corona de gloria que adornaba tu frente todos los días. En cambio, cuando ya no me quedaban monedas para regalarte y mis bienes se agotaron, aun lo poco que me quedaba me robaste. Desnudé para ti mi corazón, mi bien más preciado, su cariño y su amor te entregué. Pero mi corazón no tenía para ti el color del oro ni tampoco su valor… ¡Qué más da, ni con todo el oro del mundo comprarás jamás un amor como el mío! . Por mi parte, nunca más un amor como el tuyo me atrapará en su lazo de mentira.
Mi preocupación ya no está en los recuerdos, ni en los pensamientos futuros en cuanto a qué abismo me tragará la desdichada suerte a la que me arrojaste. Tu dinero y mi dinero han construido para ti lo que crees una torre segura, y en ella vives todos tus días, y ahí darás cobijo a tus amantes de cuerpo y sexo. Mi torre de seguridad tenía una puerta que he traspasado hoy por última vez. ¿Nuevamente he sentido abandono? .
Hoy me quedo solamente con mis amigos, pero con todos ellos, y ni uno solo me ha faltado en tiempo de angustia. Me quedo con el mar. Ya tengo mil hermanos, y padres y madres. He andado errante mucho tiempo, pero he encontrado el camino de vuelta a la tan cierta “Torre Fuerte a la que corre el justo y se le da protección”.
«Hoy quiero convertirme en gaviota despreocupada»
Arte Contemporáneo,  Fotos,  Impresiones digitales
Autor: Helena Rovira Moreno
Origenes: Arte Europa  /   Autenticidad: Original  /   Tipos de artistas: Artistas de ocio  /   Color Foto: Color  /   Periodo: Contemporáneo  /  
 
Publicado: 25 de agosto, 2011 / Modificado: 25 de agosto, 2011
Copyright Helena Rovira Moreno

Ammari-Art Artiste Plastique
Miembro Premium Ammari-Art Artiste Plastique , 11 de diciembre
Bravo
Marie-Laure C
Marie-Laure C , 25 de agosto
Triste histoire mais qui a l'air de bien se terminer.
 
«Hoy quiero convertirme en gaviota despreocupada»
Precio no público
29
Helena Rovira Moreno
Helena Rovira Moreno
Artista Pintor 
Águilas, Murcia., España
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